AMÉRICA LATINA 2025
Mejorando la salud y nutrición en la casa de acogida de Cuzco
Con la Asociación Amantaní
Con la Asociación Amantaní

Nuestra colaboración con la Asociación Amantaní alcanza ya siete años apoyando programas de atención sanitaria y nutricional para bebés, niños y adolescentes en situación de desprotección familiar en Cusco (Perú).
El proyecto se desarrolla en centros de acogida donde los menores reciben atención integral, cubriendo necesidades básicas de salud mediante visitas pediátricas, pruebas médicas, tratamientos especializados y seguimiento continuado. Además, se proporciona una alimentación equilibrada y adaptada, incluyendo dietas específicas según las necesidades de cada niño.
Muchos de estos menores proceden de contextos de extrema vulnerabilidad marcados por el abandono, la violencia o la pobreza, por lo que el programa no solo atiende su salud física, sino que también contribuye a su recuperación emocional y bienestar general.
Durante este periodo, el proyecto atenderá a 50 niños, garantizando un seguimiento médico y nutricional continuado que mejora significativamente su calidad de vida y sus oportunidades de desarrollo.
Financiación: 13.880€ + 2026: 6.940€
Salud y Nutrición en Casa San Andrés en Guatemala
Con la Fundación Nuestros Pequeños Hermanos
Con la Fundación Nuestros Pequeños Hermanos

Nuestra colaboración con la Fundación Nuestros Pequeños Hermanos alcanza ya nueve años apoyando el programa de salud y nutrición de Casa San Andrés, un hogar que acoge a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad en Guatemala.
El proyecto garantiza una alimentación equilibrada y atención sanitaria integral a menores que viven en régimen residencial, muchos de ellos con necesidades especiales o discapacidad. Además, se proporciona acceso a tratamientos médicos, seguimiento psicológico y servicios de salud esenciales para su bienestar y desarrollo.
Durante este periodo, el programa beneficiará a 89 niños en el ámbito de la alimentación y a 46 menores residentes de entre 0 y 18 años, de los cuales 16 presentan alguna discapacidad, asegurando su cuidado y bienestar en un entorno seguro y protegido.
Más allá de la atención básica, Casa San Andrés ofrece un espacio de estabilidad, acompañamiento y desarrollo, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los niños y favoreciendo su crecimiento en condiciones dignas.